Protege la privacidad de una foto antes de compartirla
Una foto puede revelar información tanto en la escena como en sus metadatos. Trabaja sobre una copia, revisa cada detalle visible y comprueba el archivo final antes de enviarlo a otra persona o servicio.
Crear una copia sin metadatos comunes →Empieza con una copia del original
El recorte, el desenfoque y la eliminación de metadatos cambian el archivo final. Conserva el original por separado para no depender de una edición irreversible.
Usa un nombre de salida que no revele una persona, una dirección, un número de caso ni otro dato que quieras ocultar.
Quita ubicación y datos del dispositivo
Una imagen puede contener coordenadas, fecha de captura, modelo de cámara o historial de edición. La herramienta de metadatos crea un archivo nuevo a partir de los píxeles visibles sin copiar bloques comunes EXIF, GPS, XMP o IPTC.
La recodificación es una medida práctica para compartir, no una garantía forense para cualquier contenedor propietario. Comprueba la copia con las exigencias reales de tu destino.
Oculta cada identificador visible
Busca caras, matrículas, documentos, direcciones, insignias, pantallas y reflejos. Marca cada imagen por separado y corrige o descarta cualquier sugerencia automática antes de procesar.
Usa un desenfoque fuerte o pixelado suficiente y abre el resultado descargado a tamaño completo. Un efecto suave puede dejar reconocibles formas o estructuras de texto.
Haz una revisión final en el destino
Comprueba el archivo descargado, no solo la vista previa. Después revisa las reglas del sitio, mensaje o almacenamiento donde vas a compartirlo, porque ese destino puede crear datos nuevos o conservar la copia.
- Revisa primer plano, fondo, reflejos y contenido de pantallas.
- Confirma que cada máscara se mantiene en el formato final.
- Comparte únicamente la copia que acabas de inspeccionar.